«GozArte»
“La inspiración existe, pero
debe encontrarte trabajando”
Pablo Picasso
El artista y su surgimiento.
Hoy traigo nada más y nada menos que un apunte para pensar la pregunta de ¿Cómo surge la creación artística en un sujeto?
No lo voy a hacer desde la nada, he tomado algunos trabajos que voy a decirles, pero sobre todo el transcurso por nuestra formación en red en la red lacaniana de psicoanálisis. En los plenarios de los lunes Hemos estado trabajando durante el año pasado bajo el eje temático de Psicoanálisis y arte y este año estamos abordando la creación en el psicoanálisis lacaniano. Además, este apunte surge a partir del trabajo con los textos Freudianos a cerca del Poeta y la fantasía y su conferencia 23 de 1916 – 1917, entre otros.
Así comienzo,
El contacto con cualquier obra de arte, tal como lo consigna Freud en su estudio sobre el poeta, tiene al menos un par de cuestiones que podríamos revisar. Por un lado, y gran medida lo que les planteaba con la pregunta inicial, cómo nace la creación artística en un sujeto. De dónde el artista toma sus materiales, acaso a partir de qué surge la inspiración, y cómo lo trabaja, cómo lo plasma en lo tangible de una obra de arte. Y por otro lado, cómo logra esta obra conmovernos. Cómo provoca y desencadena toda clase de reacciones y excitaciones de las que, como dice Freud, “quizá ni siquiera nos creíamos capaces”.
Realmente creo es casi un imposible saber el cómo de la primera parte, es decir, del surgimiento de la creación, no creo que haya UN modo en tanto que singular, como tampoco creo que sea específicamente ésto resultado de alguna fórmula que alguien aprende y entonces repite, al decir de Freud: “ni la mejor intelección sobre las condiciones bajo las cuales él (el poeta) elige sus materiales (…) nos ayudara en nada a convertirnos nosotros mismos en poetas”. No es algo a aprender, a estudiar, eso está claro.
Por tanto, ¿Quién es artista? Es decir, ¿Quién puede ser considerado productor de una obra de arte? Además, ¿Cualquiera puede serlo?
Si la cuestión pasara por el estudio de una disciplina tendríamos que decir que cualquiera que estudie alguna de las ramas del arte es artista y productor de obras de arte, lo que podría ir de la mano con la aseveración de que en cada hombre se esconde un poeta para tomar el texto de referencia. Puedo llegar a coincidir que algo de esto debe haber… aunque en la rama de las bellas artes está lleno de artistas de los más conocidos y desconocidos que su producción no refiere al estudio minucioso de la disciplina por la que se los conoce como grandes creadores, sino más bien todo lo contrario, autodidactas, mucho tiempo libre y la necesidad. Algo que podría comenzar a cuestionarnos ¿Cuál es la necesidad del artista?
Esto de que en todo hombre se esconde un poeta me lleva a otro dicho que escuchamos casi que a diario, el de que todos llevamos un niño dentro, también nos enlaza con Freud y la tesis que propone en este texto en relación a la fantasía, unido al desarrollo que le da y su relación con el poeta.
Freud y su poet-eoría.
Esta tesis Freudiana de la que les hablo, para citarla de una vez, supongo la habrán leído, es que la fantasía, del adulto, y como cumplimiento de deseo nos dice, oscila en cierto modo entre tres tiempos, tres momentos temporales de nuestro representar.
Cito;
“El trabajo anímico se anuda a una impresión actual, a una ocasión del presente que fue capaz de despertar los grandes deseos de la persona; desde ahí se remonta al recuerdo de una vivencia anterior, infantil las mas de las veces, en que aquel deseo se cumplía, y entonces crea una situación referida al futuro, que se figura como el cumplimiento de ese deseo, justamente (…) la fantasía”
Pensar que toda fantasía obedece a estos parámetros me parece un error, incluso la distinción entre las fantasías en adultos o en niños me genera cuestionamientos, el juego del niño plasma fantasías y es verdad que apuntalado en objetos, pero ¿el niño no fantasea de este otro modo? ¿El niño no tiene estos llamados sueños diurnos?
Continuando, en lo que para mí podría llegar a ser un forzamiento, Freud aplica al poeta, y sus obras, su mencionada tesis, entonces dice
Cito;
“Una intensa vivencia actual despierta en el poeta el recuerdo de una anterior, las mas de las veces una perteneciente a su niñez, desde la cual arranca entonces el deseo que se procura su cumplimiento en la creación poética; y en esta última se pueden discernir elementos tanto de la ocasión fresca como del recuerdo antiguo”
Me surge aquí el cuestionamiento de por qué Freud hace este tipo de forzamiento. Si les planteo que para mí es un forzamiento es porque no creo que eso sea de esa manera, creo incluso que ni Freud lo pensaba más que como un paso de ensayo para poder abordar la cuestión, su interés es por la fantasía como concepto psicoanalítico, como cumplimiento de deseo y como otro elemento donde se ponen en juego aspectos inconscientes del sujeto, permitiéndole esto pensar la clínica del neurótico que le confesaba sus fantasías.
Podríamos preguntarnos por qué Freud toma entonces al poeta y no algún caso de su clínica, por qué quiere llevar esta cuestión de la fantasía, y su tesis, al poeta. Algo nos dice en el propio texto, “el estudio de las fantasías desbordan sobre el problema de la elección poética de los materiales”. ? ¿Es un problema la elección de los materiales del poeta? ¿En qué sentido problema? ¿Cuál es el problema que plantea Freud, cuál es el que se le plantea a él al abordar de dónde, como dice al comienzo, el poeta toma sus materiales?
No hay duda de que el punto para Freud era el interés por la neurosis, la insatisfacción y el qué hacer con ello, el estudio de la fantasía, el proceso como él la piensa y la tesis que se plantea lo lleva a la cuestión de la poesía y el poeta, creo él entiende que estos últimos pueden llegar a tener algún dato más de qué hacer con dicha insatisfacción, como es que la tramitan, que elementos los nutren para luchar contra eso, esto era estudio para Freud y para el psicoanálisis; es decir, como obtener ese placer tan grande a partir de la obra creada, cual es esa enigmática facultad del artista de dar forma a algo que a fin de cuentas le permite, a decir del propio Freud, doblegar las represiones.
Gozarte y deseo.
Desde mi punto de vista la creación artística nace del trabajo del artista, del sujeto al que en tal posición se le hace indispensable esa actividad. El artista no crea por arte de magia, así como tampoco todo lo que crea es acabado como obra a presentar o incluso a finalizar por el mismo. Pablo Picasso decía algo así como que la inspiración existía, pero debía encontrarte trabajando, muchas veces horas de trabajo solo dejan nada en la red, trazando un paralelismo con el pescador, alguna vez he escuchado que el arte es el poder salirse con la suya por parte del artista, y lo asocio hoy a este poder pescar algo. Que esas horas de trabajo dejen algo, produzcan algo, recuerdo alguna vez haber escuchado esto, y me viene ahora a la cabeza, a un músico que no recuerdo, era de habla inglesa, y él decía algo así como que el arte era eso, “poder salirte con la tuya”. Eso que en su época tal vez Freud escribe como obtener poder, honor o el amor de las mujeres como la finalidad en el poeta o el artista. Sin entrar en mayores consideraciones sobre esto que dice Freud, tal vez esto nos lleve a pensarlo hoy con una palabra de moda, de uso actual que vaya a saber que quiere decir para quien la dice pero que aquí podemos tomarla para un nuevo sentido. La habrán escuchado, la frase entonces quedaría: el arte es poder gozártela, gozarte.
Creo que hay aquí un buen punto de encuentro entonces entre el goce y el arte verdad, gozarte. En eso que el artista hace, en su producción, en el antes, durante y después, lo que hoy podríamos considerar desde el psicoanálisis: el goce, y específicamente; el goce de ese sujeto artista. ¿Qué goza del poeta cuando escribe? ¿O del músico en la composición o ejecución? ¿O del bailarín en la danza? Y además, ¿tiene esto algo que ver con lo que lo lleva a producir, esto causa al artista? Y otra más: ¿cuanto de esto es deseo, es goce ambos, que piensan? en principio diría que en tanto que creador de algo está en posición de tener que hacer algo con la falta, ¿a que les suena? El trabajo es en este caso a partir de un saber, de algo conocido, estudiado, pero el motor es la falta. Eso es lo que nos conecta con el deseo, la falta como objeto.
Las dos vías propuestas por Freud en como aparece en la creación y como es que eso genera algo en el otro, pero en este punto es lo que se genera en el artista, lo que hace nacer la creación es el deseo que como un motor pone al artista en posición de creador con el objetivo de que algo nazca a partir de su trabajo. El juego es del artista y en primer lugar solamente para el artista, quien haga arte para el acceso o la obtención del amor de las mujeres, el honor o el poder como dice Freud, es la opción que encuentra en ese momento y otro podrá hacer otra cosas, de hecho habrá muchas con lo que obtener eso, el artista si se quiere genuino no busca más que su placer, en un punto, la necesidad de ocupar ese lugar de goce, ese punto de encuentro entre el goce y el arte, el goz-arte en la creación.
Esa es la primera parte, desde mi punto de vista la creación es para y por el artista, no! Es el artista, al menos para quien reconozca ese deseo y haga algo para sostenerlo.
Luego sigue lo demás, por que el artista también debe vivir y poder obtener con su trabajo los medios para eso, lograr un efecto en otros, la presentación de la obra, lo que de ello trascienda, la aceptación, las críticas, las ventas, etc. Lo que busca el artista con su obra esta mucho mas del lado del propio artista que del publico a quien se dirige su obra, si es que se dirige a alguien, lo que no quiere decir que no haya allí cosas que podamos estudiar. De hecho muchos artistas y aun pudiendo ser considerados buenos si uno los expusiera a la crítica, ni siquiera publican o graban o se exponen en público, etc. pero sí crean en alguna de las ramas del arte para sí mismos, obteniendo ese plus que les da ocupar ese lugar con su arte cada vez. Lugar del sentido propio a veces cercano al sin sentido, lugar de la falta el moldear algo que esta mas allá del deber ser.
El arte extensa.
A pesar de esto que he dicho voy a decir otras cosas, permítanme, les decía que podría ahí haber cosas que estudiar lo que pasa del otro lado. Ya no del sujeto del artista sino de enfrente.
Tal vez debería hacer aquí una salvedad, una cosa es el pintor y otra cosa es el artista. Reservo para este último quien pone en juego esto que aparece en el segundo punto planteado por Freud. Ese que busca conmover al otro con lo que hace, ese que pone en escena su producción. El pintor, ese que pinte en su casa, haya o no recibido la formación técnica correspondiente, sea mejor o peor que otro no necesariamente es un artista. Entiendo que el artista debe tener y considerar todo otro manejo que van más allá del la ejecución de su obra. Tiene más que ver con la obra, su puesta en escena y el otro que solamente con la obra. Voy al porque de esto y como lo he pensado.
Quisiera tomar un minuto para contarles algo que me paso esta semana, me encontraba escribiendo estos apuntes, que como verán tienen un poco de algo y mucho de nada, y una situación casual y cotidiana me hizo volver a poner el foco en esto.
Estoy llegando a casa, en el palier del edificio espero el ascensor junto con una mujer. El ascensor se abre en planta baja y ambos subimos, ella, que estaba cerca del panel de control, me pregunta – ¿a qué piso va? Respondo 6, ella marca y el ascensor comienza a subir.
Veo que ella apretó el 4 y el 6, a lo que agradezco. Cuando el ascensor se detiene en el 4 ella dice, preguntando, ¿yo apreté el 4? se ríe, en que estaré pensando, quería apretar el 8… le saque la mitad. Entre algunas risas le digo, bueno fue un fallido. No conforme con la respuesta al número de piso al que se dirigía, con esa primera reacción que tuvo, continúa con “que tendrá que ver”, ella se pregunta. Yo no digo nada, pero unos segundos después y no contenta con su primera asociación, continúa: debe tener que ver con mi número de funcionaria que empezaba con 4.
Pocos segundos después el ascensor estaba en mi piso, la puerta se abre y antes de bajar me dice: caminando rápido no se nota, por eso yo camino rápido.
Hasta ahí esta anécdota de lo cotidiano que la cito para proponer lo que del “artista debe ponerse en escena”, el paralelismo entre el concepto de artista que les decía más arriba con el analizante en el diván es la analogía que me permito para poder pensar la escucha, el feedback, el retorno que tienen ciertas producciones para ser tales. Si las producciones del inconsciente son tal en un análisis, y si algo de creativo tienen es porque alguien lo denuncia y no por su pronunciación. El florecimiento de una creación en análisis viene de la posibilidad de escuchar en primer lugar y luego de lo que se haga con eso en medio de lo que se pudo haber generado con anterioridad. Parece un poco entreverado pero en el día a día es la transferencia analítica que pueda sostener la llegada o aparición de un lapsus, un sueño, un acto fallido, un chiste y poder hacer algo ahí. No es el inconsciente algo físico ubicado en algún lugar del cerebro, ni del cuerpo, es algo a producir, pero a producir o a crear si me permiten esta vuelta, si hay escena! El escenario, la escena donde otro ve, escucha o siente de alguna manera y responde. Es el inconsciente extenso, la psique extensa de la que hablaba Freud la que de alguna manera hace que algo pueda oírse, por medio de ese orificio que no se cierra, generando esto algún efecto, siendo causa. Esto pasa en el análisis y no tengo duda también en el arte y no solamente con el oído.
Para terminar,
El arte ha requerido y requiere hoy, y entiendo también lo requerirá a futuro, mucho trabajo. Muchos artistas, creadores de grandes obras, lo hemos trabajado en su momento por otros temas, el caso de Van Gogh por ejemplo, no fueron nada en su época, no solo no fueron nada por sus producciones sino que para poder realizarlas necesitaron de alguien más que hasta comprara sus pinturas para que el pudiera trabajar.. No tenemos posibilidad de juzgar a un artista como verdadero o no, como productor de arte o no, con este criterio, en su momento entonces Van Gogh no lo seria, y particularmente no creo que esto sea así. Creo que la creación da algo al sujeto que trabaja en alguna de las ramas del arte que ninguna otra cosa da al menos para esa persona, y que por alguna razón no puede dejar de hacer, a pesar de las contras de la época, este es otro aspecto que para mí es central para pensar la creación en al arte, cierto grado de compulsión al trabajo artístico, les decía recién, mucho trabajo, dinero, etc y sin embargo se sostiene aun sin fama, sin poder, sin honor, sin éxito, sin el amor de las mujer, aún… otros encontraran algo más que hacer frente a la falta.
Y a pesar de los pesares como se dice, es cuando la falta hace falta al artista.
Freud dice que quien conozca la vida anímica del hombre, y nosotros lo sabemos por nuestra labor clínica, sabe que no hay cosa más difícil para él que la renuncia a un placer que conoció, creo que eso puede darnos una pista.
Para terminar y poder discutir estas cosas que me han entusiasmado y entreverado, creo que Freud se acerca al tema del nacimiento de la creación cuando plantea la fantasía en términos de cumplimiento de deseo, eso a lo que accedemos también por medio del sueño, y el recurso del artista de ponerse en primera persona en un sueño diurno para gozar ahí mientras trabaja en sus producciones haciendo algo con la falta.
Alvaro Tulaniche
3as jornadas de la RLP, 7 de Octubre de 2023
