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«Freud en mi tiempo»

Freud en mi tiempo[1]

            Hola a todos como están,

            Si no les molesta comienzo por el final trayendo un par de citas que se las dejo como avance y señuelo y que luego podremos retomar, en caso que queramos. Nos les digo de quien son así también tenemos el juego de poder adivinar: ¿están preparados? no vale googlear.

            “Al termino de la gran guerra, Freud, convertido en una celebridad, fue al mismo tiempo objeto de odios en todo el mundo en nombre de las diferentes concepciones de la noción de pansexualismo. En Viena se lo acusaba de toda clase de infamias: lascivo (lascivia hace referencia al deseo sexual que siente una persona y la lujuria sin control), incestuoso, destructor de la moral familiar. En Francia se lo trataba científico boche (que promueve el desorden), es decir, de personaje lascivo devorado por un presunto instinto teutón. En la pluma de Charles Blondel, su doctrina se calificaba incluso de Obscenidad promovida a la jerarquía de ciencia”

            En fin, amor odio por ahí…

            Por otro lado,

            “…que la voz del héroe no tiemble ante nada y muy especialmente ante el bien del otro; en la medida en que todo esto es experimentado en el desarrollo temporal de la historia, el sujeto sabe un poquito más que antes sobre lo más profundo de él mismo”

            Bueno,

            Nos encontramos ahora mismo en el intento de sostener nuestro deseo de estar acá, nuestro deseo por el psicoanálisis y por la práctica analítica, y el deseo de formación que también nos convoca. Debo manifestar mi alegría del incansable retorno a lectura de la letra de Freud, es sin dudas un placer leer sus trabajos y en este caso su “Presentación autobiográfica”

Agradezco también por esto a la Coordinación del Plenario por la invitación.

El texto demuestra una capacidad que en Freud era al parecer innata, es increíble la lectura que uno hace, como el nos va llevando en lo que ha sido el desarrollo del psicoanálisis y su vida dedicada a esto, si se dan cuenta es muy poco lo que el mismo plantea en este texto en relación a lo personal intimo familiar en su autobiografía, solo algún dato y después el grueso de lo que realmente ha sido su destino, la creación del psicoanálisis. Sus tremendos avatares y episodios con los que lidio para ser consecuente a la obra de su vida. Estamos este año precisamente en el eje temático de la creación en el psicoanálisis lacaniano y no podemos menos que tomar a Freud como un gran creador que fue.

            Como psicoanalistas lacanianos abordamos el deseo en relación a la falta y en palabras de Freud su caso era de un “apetito por saber”, pero; De donde venia? Y que quería saber? Él desde muy temprano, desde sus primeros pasos en sus estudios comenzó a buscar su lugar en la ciencia, un lugar donde hubiera que producir, que estudiar, que saber… y así se denominaba “un celoso trabajador científico”.

            Ya en ese momento Freud empieza a luchar consigo mismo, cual es su interés? Que lo mueve? Saben ustedes que finalmente, en 1881, se graduó de medico tras varios años, a decir del el mismo “fui bastante negligente con mis estudio”, y aquí hay un punto de giro al que el refiere con la severa advertencia de su padre respecto de su situación material, esto lo llevo a que, dicho mal y pronto, empezara a trabajar, es decir, finalmente se doctorara y comenzara con su trabajo en el hospital dejando de lado en ese momento su trabajo teórico de laboratorio.

            Poco a poco se fue adentrando en el estudio de las enfermedades nerviosas, al parecer algo que lo convocaba, tuvo su experiencia con Charcot quien marca en él una impresión importante, el abordaje de la histeria y su posibilidad en varones.

            Fiel a la advertencia paterna Freud se dedica en aquellos años, entre 86 y el 91 a desenvolverse en su nueva profesión, para cual contaba con dos herramientas en su arsenal, la electro terapia y la hipnosis, de alguna manera este le aseguraba su existencia material, pero lo aleja de aquello de publicar, estudiar, investigar, etc.

            Sin resignar lo que podemos llamar su deseo Freud comenzó a utilizar la hipnosis no solo para los trabajos de sugestión sino para “explorar al enfermo con relación a la historia genética de su síntoma” y él lo dice claramente esto venia a satisfacer aquel apetito que en él se encontraba, averiguar algo acerca del origen. Encontramos el hambre de Freud.

            La incipiente aparición del psicoanálisis a partir de los años de trabajo con Breuer y la publicación de “Estudios sobre la histeria” ponen a Freud en su lugar, aquel joven del apetito por saber a pesar de todo y todos. Fue muy pronto que Breuer renuncio a los trabajos que compartían quedando Freud en posición de tener que sostener esas primeras conjeturas, que además ya lo separaban de los primeros Estudios. Era para él un descubrimiento excepcional “el valor de la sexualidad para la etiología de las neurosis”. Les voy a leer la distinción que el mismo Freud hace respecto a la posición de Breuer y la de él para el trabajo al respecto: cuando los Estudios sobre la histeria experimentaron un duro rechazo de Strumpell (quien era un neurólogo de la época y escribió una dura crítica contra la obra) yo pude reírme, dice Freud, pero en cambio Breuer se ofendió y descorazono. Freud considero una crítica ininteligente lo que ha otro lo ofendía. Estaba claro que lo de Freud no era motivado por lo externo, no era algo que aprobaran en su tiempo ni mucho menos. De hecho el propio Breuer empieza a considerar de mala manera los avances que Freud hacia respecto de esta nueva ciencia que había dado en llamar psicoanálisis, los Estudios eran  para Freud algo muy precario e inicial para nada acabados y terminado sino la punta de la madeja.         Esto fue mucho para Breuer lo que hizo a la separación y a la pronta puesta en juego del  empuje freudiano a por todo. Poco le importaba la crítica, poco le importaban sus colegas, la avidez por saber del tema lo movía incansablemente y estaba dispuesto.

            Fue tan así que en poco tiempo el desarrollo era importante e imponente para la época, y el papel de la sexualidad en la neurosis se hacía universal, la neurosis paso a tener para Freud la característica universal en su etiología de la perturbación sexual. No hace falta decir lo que esto implicaba en aquel momento, la tesis era la siguiente:

            “Aseverar que los síntomas de estos enfermos no están determinados psíquicamente ni el análisis puede resolverlos, sino que se los debe concebir como consecuencias toxicas directas del psiquismo sexual”

            Al poco tiempo Freud llega a considerar que la tarea de su terapéutica “no era ya la abreacción del afecto en vías falsas, sino, el descubrimiento de las represiones y su relevo por operaciones  del juicio que podían desembocar en la aceptación o en la desestimación (Verwerfung) de lo rechazado en aquel momento”. Fue así que denomino finalmente a este proceso ya no catarsis sino psicoanálisis. Y fíjense que el psicoanálisis es una creación que implica otra creación, un descubrimiento que implica otro descubrimiento, el de las represiones y sus consecuencias. Esto es Freud en esencia, el descubrimiento del descubrimiento.

            Poco a poco la peste comenzó a expandirse y cuando esto fue tema de discusión en Francia otro colega de la época hizo saber su desaprobación ante los avances del método Freudiano, en este caso Janet a decir de Freud utilizo argumentos nada lindos para referirse a su teoría del inconsciente y el papel de las represiones patógenas.

            Al igual que con a contradicción de los filósofos de la época, esto poco hacia en Freud para con sus avances, el psicoanálisis se avocaba de lleno el concepto de lo inconsciente. Fíjense la expresión de Freud frente a contradicciones encontradas respecto de su creación: “era preciso encogerse de hombros y seguir adelante”. Había algo en su creación que estaba rompiendo con lo instituido, con lo social actual y por supuesto con distintas disciplinas de la época, con distintos colegas, etc. Eso lo tenía claro y era el costo que estuvo, podemos decir hoy, dispuesto a pagar, el no retroceder, a pesar de los pesares como se dice.

            Como si esto fuera poco y ante la imposibilidad de detenerse frente a la creación del psicoanálisis un paso más hizo estallar la crítica, adivinaron? Si, la sexualidad infantil:

            “Pocas de las averiguaciones del psicoanálisis han suscitado una desautorización tan universal, un estallido de indignación tan grande, como el acerto de que la función sexual arranca desde el comienzo mismo de la vida y ya en la infancia se exterioriza en importantes fenómenos. Y no obstante, ningún otro descubrimiento analítico es susceptible de una prueba tan fácil y completa”

            Lo que para Freud era un aporte invalorable para la ciencia y la medicina era visto en su entrono y su época como algo censurable, reprimible y odiado.

            A costo de qué Freud combatía de alguna manera contra sus propios prejuicios, contra la moral de la época, el deber hacer, algo de toda época y de lo cual uno no puede escapar. Su postura: “…acallaba mi critica a fin de volverme imparcial y receptivo frente a las muchas novedades que diariamente me salían al paso”. Suena como a algo en estado puro. No había valoración moral que acallara sus avances y su práctica para el descubrimiento, si algo hacían en todo caso, tal vez fueran motor para pensar algo nuevo, si algo comenzaba a tener claro Freud era que trabajaba con ciertas resistencias en su clínica pero también en su imagen para con su círculo social. Su práctica era a la vez devastada críticamente y elogiada por algunos que comenzaban a pensar el psicoanálisis como una posibilidad de tratamiento. Lo que Freud desarrollaba en su método debía ser también para él algo que lo ayudara en la difícil tarea de lidiar con un entrono hostil socio culturalmente hablando, es decir el trabajo y los avances respecto a Resistencia y represión, y a la premisa que utiliza para con quienes atendía de “…no ceder a las objeciones criticas que pretendieran dejar de lado ciertas ocurrencias…” el psicoanálisis se convertía para Freud en un modo de vida, ya no había otra para él, era su vida. La asociación libre y la escucha era a lo que Freud se atenía para continuar su creación en relación a su descubrimiento.

            Comenzaba también a tener claro que la Transferencia era el arma más poderosa de la resistencia y sabia que eso se jugaba para con sus colegas, con quienes iban llegando y con  quienes Freud trabajaba. También era de su interés ser reconocido, como les decía el no dejaba de pensar que esto era un gran aporte a la medicina. El entendía que había en el psicoanálisis un interés universal, algo que iba más allá de la psicopatología, era realmente una creación, algo que generaba un camino de ida.

            Eso es tal vez algo que convoca el deseo, la posición de Freud era de un vacío lleno de creación, luego de la separación de Breuer estuvo años trabajando sobre todo esto solo, sin adherentes, es mas por el contrario tenia disidentes ante cada avance, bastaba que sobresaliera su cabeza sobre el resto para que pudieran apuntarle con claridad. Estaba solo, no era tenido en cuenta y los comentarios a sus trabajos eran cuando menos apenas mencionados en revistas científicas de la época. No había un solo lugar de acogida amistosa, ni de mayor expectativa. No tenia Freud la bola de cristal para saber cuáles iban a ser las consecuencias de la irrupción del psicoanálisis lo que nos hace preguntar cómo seguir adelante frente a un descubrimiento de este tipo, como avanzar en una creación de tamaña calidad y en esas condiciones.

            Los ataques continuaron, el desprecio y la consideración de que el psicoanálisis era fruto de la fantasía especulativa del propio Freud, desconociendo por completo el trabajo realizado por años a cargo del mismo.

            Bueno,

            Entiendo que queda claro y no creo sea necesario seguir agregando palabras para poder entender el costo social, y a la imagen del propio Freud, los avatares por lo que atravesó, los dichos de los que fue objeto, etc. y solo tome algunos… son muchos más. El costo de sostener su deseo fue muy grande en su época, a nivel socio cultural, profesional y personal en cuanto a seguidores y detractores, y algunos que pasaban de un bando a otro en cuanto venia el siguiente paso que Freud daba, sin negociación ni chance de descartar lo que se le hacía evidente en el día a día.

            Pero entonces luego de todo esto les propongo: y si queremos pensar el costo de sostener el deseo de un sujeto, en términos de estructura y con los aportes de Lacan qué podríamos pensar.

            Para no aburrirlos y dejar por acá mi presentación vuelvo al comienzo que les decía que era el final, entonces voy a las citas indicado el autor y agregar un par de cosas más para que podamos discutir un poco todo esto.

            Se acuerdan de la citas que leí al comienzo, por si aun no lo descubren les cuento que la primera era de Elizabeth Roudinezco, habla claramente de lo que tuvo que soportar Freud y el precio que pago por ello, como enfrento el amor-odio y denota como persiguió no la creación, sino, su hambre.

            La segunda es de Jacques Lacan del seminario sobre la Ética del psicoanálisis y en este caso podríamos agregar algo mas para comenzar ya la discusión, creo que en este caso la situación es de poder pensar no solo en Freud sino en esto que les decía recién respecto de El sujeto, aunque no quepa el El.

            Cito:

            “El hambre de la que se trata, el hambre sublimada, cae en el intervalo entre ambos, porque no es el libro lo que nos llena el estomago. Cuando comí el libro, no devine sin embargo el libro, como tampoco devino carne el libro. El libro me deviene si me permiten decirlo. Pero para que esta operación pueda producirse – y ella se produce todos los días -, hace falta que yo pague algo. La diferencia, Freud la pesa en un rincón del malestar en la cultura. Sublimen todo lo que quieran, hay que pagarlo con algo. Ese algo se llama el goce.”

            Por lo cual sigue Lacan,

            “Lo importante no es saber si en el origen el hombre es bueno o malo, lo importante es saber que dará el libro cuando haya sido totalmente comido”

            Como en otro lado él mismo expresa: “…quien avanza hasta el extremo de su deseo, todo no es rosa”

            Les agradezco la atención y por favor: Espero sus aportes.

Alvaro Tulaniche – Red Lacaniana de Psicoanálisis 14 de Agosto de 2023


[1]El titulo surge de parafrasear la biografía que Elisabeth Roudinesco escribió de Freud llamada “Freud en su tiempo y en el nuestro”.

Si desea enviar un comentario sobre el texto al autor, puede dirigirlo a alvarotulaniche@gmail.com

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