«Locur(A)rte»
Si bien el eje temático es Psicoanálisis y Arte, en esta ocasión vincularé la locura al Arte, lo que no quiere decir que todo Arte sea locura, claro está. Me apoyaré en el libro de QUINET, Antonio (1) para presentar la lectura que hace de “El alienista” de Machado de Assis y de un caso paradigmático de esquizofrenia que será eje del presente trabajo.
En el alienista Simao Bacamarte que dirige el hospicio encuentra que todos están locos menos él y decide abandonar el mundo y aislarse del resto de la humanidad como alienista con la misma satisfacción jubilosa del alienista. (pág.129).
En el segundo caso – el arte como intento de cura – me ocuparé de Arthur Bispo do Rosario, un esquizofrénico, donde a través del arte lucha con el goce para no ser aniquilado, donde hace un “inventario del mundo”, poblándolo de objetos que nombran la dispersión del goce.
En 1967 Bispo oyó una voz que le dijo: “es el momento de que reconstruyas el mundo”. Permaneció 7 años encerrado, por voluntad propia, en su cuarto, consiguiendo y mandando comprar material para fabricar los objetos que hoy constituyen su obra.
Según Federico de Morais, crítico de arte y curador de la primera gran exposición de Bispo, signó tres etapas: primero vino el texto, luego los objetos momificados, después los assemblajes o vitrinas, los cetros para la misa y, finalmente, las embarcaciones. (pág.109)
Bispo reunió objetos dispersos, enigmáticos para nosotros, que coleccionaba como parte del mundo. El texto compuesto por él es tejido, bordado, lona y paños. Entre las lonas se destaca, fuera de serie, el Manto del reconocimiento, el que vestiría para presentarse ante Dios al momento de su “pasaje”.
Con su síntoma, apoyado en su delirio, Bispo quiere presentarle a Dios esa “reconstrucción del mundo” en su “pasaje”, para luego retornar siendo Rey, el Jesucristo que reinará, sobre todo.
Bispo do Rosario oye constantemente la voz del Otro que se presenta como un imperativo que le ordena trabajar sin cesar, la orden de un Superyó obsceno y feroz. No es por placer ni por la búsqueda de un supuesto reconocimiento como artista que produce las piezas que serán admiradas en el mundo entero: es por obediencia a las voces y las consecuencias que acarrearía desobedecerles.
“MI misión es esta: representar la existencia de la Tierra. Es el significado de mi vida” dijo en entrevista realizada por Conceicao Robaina, el 11 de marzo de 1989.
Mientras que el delirio es una formación imaginaria, el arte – tal como nos enseña Bispo – es una conjunción de lo Simbólico con lo Real.
Bispo fue marinero y luego trabajó en la compañía de electricidad y su enfermedad se hace presente a los 29 años de edad. Murió el 5 de Julio de1989, pero sobre su nacimiento hay dudas de la fecha real: 14 de mayo de 1909 en Sergipe(marina y boxeador) o 16 de marzo de 1911(compañÍa de luz). Fue expulsado de la marina por indisciplina e “incapacidad moral”, Río de Janeiro 1925 a 1933. En 1938 fue diagnosticado de esquizofrenia paranoide e internado en la Colonia Juliano Moreira, donde permaneció 50 años, produciendo sus obras.
- (1) QUINET, Antonio (2016) “PSICOSIS Y LAZO SOCIAL Esquizofrenia, paranoia”, letra viva, BS.As. Argentina
Arte contemporáneo, arte outsider, trastorno mental, autodidactismo, legitimación? (2) toma a Morais que relaciona arte y vida. El trastorno de Bispo era una circunstancia de su vivencia que le hacía artista a priori: “él es artista a pesar de su locura y no es artista porque es loco”. Un lugar especial lo ocupa su manto da apresentacao, pieza mística, para presentarse al juicio final y culminar su misión terrenal.
Es a partir de la ausencia del significante- amo que Antonio Quinet aborda la esquizofrenia con los cuatro ases bleulerianos: asociaciones, afectividad, autismo, ambivalencia.
Asociaciones. Están alteradas, condensación en la formación de palabras, neologismos. Ya no hay cohesión entre las palabras de una frase, el curso del pensamiento resulta interrumpido, un descarrilamiento de la ideación del sujeto, que resulta en un lenguaje bizarro, ilógico e incomprensible.
El automatismo mental de Gatián de Clérambault muestra su carácter xenopático, extraño- es neutro, atemático, anideico.
Afectividad. La indiferencia relativa a las cosas importantes como la familia y las necesidades, es según Bleuler, característico de la esquizofrenia, una falta de capacidad de modulaciones afectivas, que tiende a la rigidez afectiva. La abulia, la apatía, y la falta de perseverancia de la voluntad, apuntando a la abolición del deseo o lo que decía Freud “el abandono de cualquier objeto amoroso”.
Autismo. Para Bleuler significa pérdida de contacto con la realidad. Acentúa la vivencia de otra realidad: ”ellos viven en un mundo imaginario, hecho de todo tipo de realizaciones de deseos y de ideas de persecución”. El sujeto se encuentra en dos mundos, el autista y el de la relación con otros seres humanos.
Ambivalencia. El amor y el odio aparecen simultáneamente con el mismo ardor: expresa la ausencia de contradicción propia de lo inconsciente, donde los opuestos son equivalentes; el sí y el no son lo mismo.
- (2) Ribeiro dos Santos, Renata, “Arthur Bispo do Rosario: Arte sin adjetivos?


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Psic. Sergio Abreu. Octubre 2023.
