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«Homenaje conmemorativo del natalicio de Jacques Lacan (1901-1981), Psicoanalista».

Si comienzo con el amor

Es que – por más que lo nieguen -,

El amor es para todos

Lo más grande de la vida.(1).

Elijo comenzar el homenaje al Dr. Psiquiatra Jacques Lacan, con ocasión de los 120 (ciento veinte) años de su nacimiento, hoy: 13ABR2021: con una frase de Charles Baudelaire ( 9.04.1821- 31.08.1867); poeta, escritor y crítico literario francés; el cual fue homenajeado en CX 32 Radio Mundo, con ocasión de los 200 (doscientos) años de su nacimiento, el 09ABR2021.

El amor es una cosa demasiado seria para ser dejada en las manos entrelazadas de los enamorados. (…) «Lacan mismo«. Allouch, Jean: atribuye no a Lacan, sino a una referencia de Philippe Sollers, de 2002, en entrevista efectuada al mismo por Sophie Barrau, publicada en la revista L’infini, titulada «Lacan mismo»:

¿Qué es lo que en última instancia buscaba Lacan…según usted… qué buscaba?

(Reflexiona) El amor que no obtuvo.

¿Que no obtuvo?  

No fue amado.

Que no obtuvo, ¿cuándo?

Nunca.

¿Quiere hablar de la vida de él, de su infancia?

Sí. De todo. De su constitución. No fue amado. Hay razones de sobra para volverse furioso. Pienso que eso lo atormentaba, mucho. Y pienso que hubiese querido un reconocimiento mucho mayor, la sumisión de la universidad, la realización de un sueño megalomaníaco, una voluntad de poder generalizada, ser sagrado. Creo que tuvo ese sueño de omnipotencia.

¿Para tener el amor que según usted nunca obtuvo?

Siempre tuve la impresión de que nunca se curó de una nana de amor. De una gran nana. No funcionaba, qué más decir. (2). .

(1). Baudelaire , Charles, (1821 – 1867) «Choix de maximes consolantes sur l’ amour«, en OEuvres completes, París, Gallimard, col. «Biblioteque de la Pléiade», 1975, p. 546. En Allouch, Jean (2009) «El Amor Lacan«, Ediciones Literales, Cuenco del Plata,  Bs. As., Argentina.  

(2). Ibídem. Prólogo op.cit. págs. 9-13.

Es posible – según Allouch, Jean – leer este intercambio de dos maneras. La primera: Lacan buscaba el amor, y no lo obtuvo. La segunda: Lacan buscaba un cierto tipo de amor, el amor que no se obtiene. ¿No era justamente esa búsqueda la que hacía de Lacan un psicoanalista? ¿El asunto vale solamente para él, o para cada psicoanalista? ¿Está allí la «demasiada libertad» que Lacan se habría concedido en el terreno del amor?  Este amor que se obtiene como no obteniéndolo, ¿no es el eco, la contraparte de esa soledad, «no tan solos«, del que Lacan daba cuenta ante Sollers? ¿No está precisamente allí la soledad del psicoanalista? ¿Esa a la cual se aproximó Donald Winnicot (3) evocando lo que sería una feliz soledad en presencia de alguien en un artículo titulado «La capacidad de estar (etre)solo».

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