Alternative Text

«Clase XXII: una posible lectura de lo anal al ideal»

Siempre que encaro un trabajo, es para mí un desafío realizarlo, ya que quiero estar a la altura de las circunstancias y poder generar una discusión y enriquecernos todos.

A modo de contextualizar:

La primera pregunta que me hice en relación al objeto anal es la siguiente y tomo la pregunta de Lacan ¿Por qué vía entra la materia fecal, (podría decir excremento), a la subjetivación?  Excremento dice Lacan.

Entraría y así lo ha demostrado el Psicoanálisis, en la subjetivación a través de la demanda del Otro, y estaría representado por la madre. Un primer tiempo de esa subjetivación se centraría en la demanda oral al Otro y en un segundo tiempo sostenido en la demanda. A considerar entonces: aparece la dialéctica entre retener-expulsar. Me pregunto si a partir de éste proceso de retener-expulsar no queda una marca en que fija la manera en que cada sujeto se relaciona con ese objeto de allí en adelante. A veces el niño suele preguntarse dónde va a parar ese objeto que se le demanda, eso ya sería un índice de angustia. Dice Lacan “la educación de los padre, siempre a la orden del día, hace demasiados estragos en todos estos dominios”. (p.324)

Desde Freud en adelante se ha teorizado sobre la fase anal, y aparece a mi entender  como una intersección en la organización psíquica, en tanto liga pulsiones, narcisismo y defensas, constitución del yo, e interiorización de normas.

Freud dice en Tres ensayos sobre una teoría sexual (1905) “también la zona anal es, como la zona bucolabial, muy apropiada por su situación para permitir el apoyo de la sexualidad en otra funciones fisiológicas. La importancia erógena originaria de esta zona ha de suponerse muy considerable”

Sabemos todos que unos de los casos paradigmáticos para Freud fue, “el Hombre de los lobos”, su nombre de pila es Sergei Pankeyef, ruso llega a consulta con Freud porque sufre de una incapacidad acarreada por una infección blenorrágica.

Tuvo su primer episodio depresivo aproximadamente a sus 17 años cuando por primera vez se contagia de una gonorrea. Este episodio tuvo precedido de hecho por otras dos inflamaciones del pene. No se abatió antes los golpes asestados a su narcisismo por estas dos afecciones. La segunda, a los 15 años, le procuró una reacción a causa de la reacción de su padre, ante el diagnostico equivocado de gonorrea; “ te acuestad con mujeres!, vas a terminar sifilítico,, quieres pudrirte!. Dos años después tiene su primera experiencia con Marie, una prostituta, y un año más tarde, con una chica del campo con quien contrae, realmente la gonorrea.

Les cuento que no voy a tomar el sueño tan famoso del “Hombre de los Lobos”, pero unas de las cuestione de este caso el sufrimiento por no poder evacuar. Le aplican irrigaciones; pasaba mucho tiempo sin poder hacerlo de la manera natural.  Para Freud este caso fue un enigma, lo trataba como un caso obsesivo.

En el relato que Freud realiza, un acontecimiento importante a la edad de dos años y medio es la reacción de Sergei a la ausencia de sus padres y a la influencia de la institutriz inglesa que resultó ser muy odiosa, hasta ese momento el niño era “apacible y dócil”.

Pero al regreso de sus padres  se muestra “descontento, excitable y rabioso”. La primera situación de ira, según su propio recuerdo, fue no haber recibido dos regalos el día de Nochebuena que coincidía con su cumpleaños. Tenía una criada inglesa que era muy rígida con él. A pesar que la empleada inglesa fue despedida, su estado no se modificó: en el período hasta los cinco años, padeció temores diversos, en el cual su hermana aprovechaba para martirizarlo con una imagen de un lobo en posición erecta. Estos miedos pueden coincidir por un gusto a ser cruel con los animales, pero Freud aclara que Sergei no aporta datos claros sobre eso. A pesar de eso puede decir que su paciente sufre de una “evidente neurosis obsesiva

Como ustedes sabrán, este es un caso que ha sido trabajado muchas veces por muchas psicoanalistas, entonces yo no los quiero aburrir, pero hay dos interrogantes que me surgieron, ¿Cuál fue el papel de la madre? Y ¿el deseo de retener en Sergei?

Primero les voy a comentar en relación a su madre: su madre fue afectada de diversos trastornos psicosomáticos (padecía afecciones abdominales-intestinales), solo se preocupaba de su propia salud.

Freud cuenta: “Cuando tenía 4 ½ años y su estado de irritabilidad y angustia seguía sin mostrar mejoría, su madre se decidió a hacerle conocer la historia bíblica con la esperanza de reorientarlo” y dice Freud: Y lo consiguió; la introducción de la religión puso fin a la fase anterior, pero produjo el relevo de los síntomas de angustia por síntomas obsesivos”

A lo largo de la lectura, pude ver que la mayor influencia de su madre fue emprenderlo en la lectura bíblica que le imponía “rezar largo rato, santiguarse numerosas veces…y besar devotamente las estampas religiosas que colgaban de las paredes”. Aquí un comportamiento en contraposición con la complacencia que obtenía de sus pensamientos blasfemos en la misma época, “cuando pensaba en Dios asociaba automáticamente a tal concepto las palabras cochino o basura”. También relacionado con estos síntomas obsesivos cada vez que pasaba al lado de “mendigos, inválidos o ancianos se le imponía la “obsesión de espirar”, es decir contenía el aliento.

También su madre le impuso que la “amada chacha” le leyera pasajes del libro sobre Historia Sagrada y le enseñara ilustraciones: Freud dice que la influencia muestra la “victoria de la fe” y acabó con las luchas internas, cosa que no fue así. Pero igual Freud dice “comenzó por extrañar el carácter pasivo de Cristo en su martirio y luego todo el conjunto de su historia, y se orientó sus más severas críticas contra Dios padre. Siendo omnipotente, era culpa suya que los hombres fuesen malos y atormentasen a sus semejantes, yendo luego por ello al infierno… Luego sigue Freud el mandamiento de tener la otra mejilla…le resultaba incomprensible, e igualmente… que no hubiera hecho ningún milagro para demostrar que era realmente el hijo de Dios…supo buscar los puntos débiles del poema sagrado”.

Este comentario de Freud nos indica que el sujeto ha podido buscar la debilidad del discurso religioso, pudiendo a-prenderse a lo simbólico, tomando una posición activa en relación al saber: “pero no tardaron en agregarse a esta critica racionalista cavilaciones y dudas que nos revelan la colaboración de impulsos secretos”. La irrupción del goce anal que puja por encontrar una nominación, que podríamos entender como una tentativa de subjetivación del cuerpo, le incita a formular la pregunta a la Chacha de si Cristo también tenía un trasero. Insatisfecho con la respuesta recibida se dijo finalmente, que el trasero no era sino la continuación de las piernas.

Lacan dice en el seminario  10 el hecho de que el obsesivo recubre la angustia con el ideal del yo: este toma la forma del todopoderoso. Pero, a decir verdad, el objeto anal repúgnate conserva una vertiente de desvalorización: el hombre de los lobos se dirige de manera precozmente blasfema a Cristo queriendo saber si el satisfacía sus funciones naturales de excreciones.

En relación a retener en Sergei:

La interrogación de si Cristo se hallaba sujeto a la necesidad de defecar no fue ni siquiera enunciada a la niñera, al encontrar por sí mismo una salida, si Cristo había conseguido hacer vino de la nada, podía convertir en nada lo que comía sin verse obligado a la excreción. A pesar de ello Freud apunta los beneficios que el conocimiento de la historia Sagrada procuró al sujeto al suministrarle una versión sublimada de su posición masoquista respecto al padre, mediante la identificación  con Cristo. Se destaca que la Chacha le había dicho que él era solo del padre y su hermana solo de su madre.

Freud habla de la importancia del erotismo anal en la conformación de la vida sexual y en la vida en general. También da importancia a la valoración personal del dinero. Plantea el trastorno de Sergei como uno de los factores que lo incapacitaron en la enfermedad adulta, ya que habiendo recibidas sucesivas herencias, “concebía gran valor a que se le supiera rico y se le ofendía que se le dudase de su fortuna” Sin embargo dice era difícil considerarlo avaro porque se comportaba de una manera opuesta. Se mostraba vanidoso, anteponiendo el dinero al sentimiento, pero a veces se comportaba de forma modesta y compasiva.

Por otra parte Freud señala que los “Trastornos intestinales muy tenaces” se habían sucedido desde la infancia: “ cuando acudió a mi consulta se había acostumbrado a las irrigaciones, que le eran practicadas por unos de sus criados, y pasaba meses sin defecar espontáneamente , salvo cuando experimentaba una determinada excitación…. Se quejaba principalmente de que el mundo se le mostraba envuelto en un velo…”, que solo se arrancaba en el momento de la irrigación, tras la cual volvía a sentirse bueno y sano.

Pienso que podemos ver esta necesidad de intervención en lo real del cuerpo para producir la separación, para extraer el objeto, que no funciona por lo tanto como perdido en la  estructura, sino que demuestra la imposibilidad de su condición de esfínter pulsional en el inconsciente e ilustra la diferencia de su estatuto con la función del objeto anal en la neurosis obsesiva. Freud comenta que durante los años de tratamiento analítico el sujeto no logró hacer una sola deposición espontánea. La resolución del síntoma, en esta cura, sabemos tuvo una fecha determinada por Freud y motivada en las invencibles resistencias que impedían cualquier avance del tratamiento.

En el análisis de los trastornos intestinales mostró que a los 4 años y medio, luego de un episodio de incontinencia, Sergei había manifestado dolorosamente que “así le era imposible vivir”. Esta expresión, (pronunciada por la madre), a raíz de sus constantes dolores y hemorragias abdominales, indujo en primer lugar su temor  infantil a morir de disentería (enfermedad infecciosa que se caracteriza por la inflamación y ulceración

Del intestino grueso acompañada de fiebre, dolor abdominal y diarrea con deposiciones de mucosidades y sangre) y seria reiterada innumerables veces por Sergei a lo de su vida.

Sergei estuvo a lo largo de su vida varios analistas, podemos decir un primer ciclo, realizado con Freud comenzando en febrero de 1910 y termina en Julio de 1914. Un segundo ciclo va desde noviembre de 1919 a febrero de 1920. Entretanto, había abandonado Rusia y perdido todas sus posesiones pero había encontrado un modesto trabajo. Su situación empeoro con la enfermedad de su mujer y Freud llevó a cabo una colecta y la entregó a su ex paciente cada primavera, durante seis años.

En 1926 Sergei inicia nuevamente un análisis con una discípula de Freud, motivado por una importante recaída como consecuencia del daño irreparable que le habría supuesto una electrolisis practicada en su nariz para tratarle unas glándulas sebáceas obstruidas. Nuevamente la antigua queja tomada de su madre “así es imposible vivir” en el que podemos decir que enraizaba su identificación con la madre, y quien poco tiempo antes ésta había llegado de Viena con una negra verruga en la nariz.

El surgimiento de malos pensamientos vinculados a su nariz parece estar vinculado a dos acontecimientos, uno el encuentro con Freud muy enfermo y la llegada de su madre desde Rusia (noviembre de 1923). En ambos caso le impresiona queda impresionado y le altera su cuerpo. Aparecen temores especialmente sobre su nariz. Apareció nuevamente la constipación. Luego pasó un largo periplo por especialistas que alternaron con períodos de relativa calma. Pero cayó en desesperación cuando un médico le dijo que ya no podía hacer nada, “era el fin, mutilado, ya no podía seguir viviendo”. De esta consulta se fue corriendo a buscar remedio con un profesor que le propuso extirparle inmediatamente la glándula sebácea. “En el análisis se reveló que el paciente había experimentado un agudo éxtasis ante la vista de su propia sangre fluyendo bajo mano del médico, dos horas antes había estado al borde del suicidio y ahora un milagro lo salvaba del desastre”.

En 1926 llega a Brunswick discípula de Freud, en una etapa de recrudecimiento del padecimiento por el daño causado en su nariz.

Demanda— madre casi ausente por estaba muy enferma

Freud, S “ Analisis de un caso de neurosis infantil (caso del “hombre de los lobos)

Freud, S : “Sobre las trasmutaciones de los instintos y especialmente el erotismo anal. Obras completas. Tomo II

Lacan, J: Funcion y campo de la palabra en el lenguaje. Escritos I

Lacan, J: Seminario X “ La Angustia”

Verónica Molina.

Si desea enviar un comentario sobre el texto al autor, puede dirigirlo a veromolina2122@hotmail.com .

Comparte