«Discursos CGC»
¿Por qué este título? C representa citosina, G representa guanina componen una sucesión de letras que representan la estructura primaria de la molécula. Las letras C y G componen enlaces llamados FUERTES de herencia. ¿Qué quiere decir enlaces fuertes? Que son los más difíciles de modificarse con el ambiente. Ahora bien, estas letras, cadenas, enlaces, no dejan de ser nada más que discursos. ¿Qué heredamos? ¿Qué parte de esa herencia podemos trabajar?
Goethe dice: Lo que se hereda de los padres, has de apropiártelo otra vez para que sea tuyo. De lo que no se utiliza se convierte en pesada carga;…
La herencia sea cual sea, aunque puede que exista una sola, comparte algo con el goce, siempre es de un Otro. La palabra y el discurso también. Lacan en Función y campo de la palabra dice:
La palabra en efecto es un don del lenguaje, y el lenguaje no es inmaterial. Es cuerpo sutil, pero cuerpo. Las palabras están atrapadas en todas las imágenes corporales que cautivan al sujeto; pueden preñar a la histérica, identificarse con el objeto de penis – neid, representar el flujo de orina de la ambición uretral, o el excremento retenido del gozo avaricioso.
Más aún, las palabras pueden sufrir ellas mismas las lesiones simbólicas, cumplir los actos imaginarios de los que el paciente es sujeto.
No basta tener un organismo para tener un cuerpo. El cuerpo es discurso y palabra. Las madres son muy buenas en la construcción del cuerpo, cuando juegan y preguntan ¿este dedito de quién es? ¿Esta naricita de quién es? Están construyendo cuerpo. Es necesario que la palabra nos atraviese para construir un cuerpo.
En el libro de Umberto Eco El péndulo de Foucault se genera un dialogo entre dos personajes que me parece significativo para poder explicar como el discurso y las palabras nos atraviesan.
– No digas tonterías, lo tuyo es un asunto de células…
– ¿y qué son las células? Durante meses, como rabinos devotos, hemos pronunciado con nuestros labios distintas combinaciones de letras del Libro GCC, CGC, GCG, CGG. Nuestras células aprendían lo que decían nuestros labios. ¿Qué han hecho mis células? Han inventado otro Plan, y ahora funcionan por su cuenta. Mis células están inventando una historia que no es como la de todos. Mis células han aprendido que se puede blasfemar haciendo anagramas con el Libro y con todos los libros del mundo. Y eso es lo que han aprendido a hacer con mi cuerpo. Invierten, trasponen, alteran, permutan, crean células nunca vistas, y sin sentido, o con sentidos opuestos al sentido justo. Tiene que haber un sentido justo y otro equivocado, si no, es la muerte.
Continúan más adelante el dialogo:
– Ahora dices estas cosas porque estas mal…
– Ahora las digo porque finalmente he comprendido todo lo que sucede en mi cuerpo. Lo he estudiado día tras día, sé lo que le pasa, sólo que no puedo intervenir, las células ya no obedecen muero porque he convencido a mis células de que no existe una regla, y de que con un texto se puede hacer lo que se quiera. He dedicado mi vida a convencerme de eso, yo, con mi cerebro. Y mi cerebro debe de haberles transmitido ese mensaje, a ellas. ¿Por qué he de pretender que sean más prudentes que mi cerebro? Muero porque nuestra fantasía ha superado todo los límites.
Sabemos de la deuda contraída por el psicoanálisis con la medicina. Ha sido justamente donde la medicina de finales del siglo XIX no pudo dar respuestas, hacer su saber, lo que habilita indirectamente la escucha y el descubrir analítico. Ahora bien, compartimos terminologías con la medicina. Pero también sabemos que algunos términos pertenecen casi que en exclusividad al vocabulario medico, esto ocurre con el síntoma. No solo al vocabulario sino a toda clase de parafernalias medicas. En medicina al síntoma hay que aislarlo y retirarlo para que pueda restablecerse el estado anterior. Este proceder aislacionista en relación al síntoma es justamente de lo que el psicoanálisis tiene que estar advertido.
¿Qué le permite el síntoma a la medicina? Le permite delimitar y rapidez de acción. De esta manera el síntoma en medicina es lo que es.
¿En psicoanálisis que es el síntoma? El síntoma es… síntoma de otra cosa. En psicoanálisis no aislamos síntomas ni delimitamos, no apuntamos a retirar ningún síntoma. Como resultado de la transferencia, el analizante habrá de nombrar al síntoma como propio, hasta ese entonces nunca reconocido como tal. Colocar en posición el síntoma. Sabemos que el síntoma y lo psicosomático no son lo mismo. Aunque muchas veces las usamos como sinónimo. En lo psicosomático existe algo más primitivo, donde lo simbólico aun no llegó. Aunque en ambos casos tienen que ser nombrados como propio para que exista una implicación subjetiva. Tanto el síntoma o lo psicosomático le tienen que permitir al sujeto decir algo de si, para poder trabajar.
Leyendo a un analista a quien aprecio mucho encontré esta frase.
– Trabajé con niños con Cáncer y a diferencia de los adultos, ellos si hablan de su enfermedad y de la muerte. La consecuencia de eso es que asustan a sus padres y también a quienes trabajamos con ellos.
Me gustaría agregar, algunos niños pueden hablar otros no.
Trabajo en un servicio Hemato – oncológico que brinda atención a niños con cáncer. Donde veo muchos niños con esta enfermedad, bajo el nombre de cáncer hay muchos tipos de patologías que no se comportan ni parecidas ni se tratan de formas parecidas. Justamente la leucemia es una enfermedad hemato-oncológica seria como un tumor líquido donde lo que se reproducen descontroladamente son células sanguíneas. En algunos casos estas enfermedades vienen a ocupar el lugar de salva vidas, algunos niños, llegan al servicio y se encuentran con un nuevo mundo, encuentran un lugar donde poder decir. Pienso que finalmente, el cáncer en estos casos le salvo la vida. Por lo que me atrevo a decir, que hay casos que podemos pensar que el cáncer es psicosomático, pero habrán otros que no. Porque no nos podemos olvidar que existen múltiples explicaciones e infinitas cantidad de variables. El psicoanálisis es una forma más de explicación a la que adherimos la mayoría de los que estamos acá presentes.
Buscando lectura para pensar a Juan encuentro esta cita de Lacan con la que me gustaría cerrar.
Nuestro punto de partida, el punto al que siempre volvemos, pues siempre estamos en el punto de partida, es que todo verdadero significante es, en tanto tal, un significante que no significa nada.
Muchas gracias.
Andrés Batalla.
Segundas Jornadas de la Red Lacaniana de Psicoanálisis 14 de abril de 2018.
[1]Mesa – Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis en los Fenómenos Psicosomáticos. Pregunta de la Mesa: ¿Cómo pensar la dirección de la cura, nuestra clínica en estos casos? 2das Jornadas de Psicoanálisis Lacaniano: “Fundamentos del Psicoanálisis”. 14.04.18. Montevideo, Uruguay.
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